LA MEDALLA DE CAMPAÑA       IFNI   SAHARA


Esta medalla fue creada por Decreto de la Presidencia del Gobierno, de fecha 4
de Julio de 1.958, firmada por el general Franco y el Almirante Carrero Blanco, y
publicada en el BOE nº 168, páginas 1.263 y 1.264, del 15 de Julio de 1.958, y obedecía
a “la satisfacción del país y de los Ejércitos por el resultado de las operaciones militares
desarrolladas en los territorios del África Occidental Española.




La norma administrativa viene desarrollada en seis artículos, el último de los
cuales remite al Ministerio del Ejército como encargado del “diseño y descripción
correspondiente (de la medalla)”, así como las “normas complementarias que
pudieran ser necesarias para su desarrollo”.
El artículo 1º remite al Reglamento de Recompensas en tiempo de Guerra
(artículos 46 y 51), mientras que en el se menciona a quienes podrá ser concedida,
entre los que se encuentra “la clase de tropa” (los soldados), que reúnan, al menos,
alguna de las siguientes condiciones: a) Haber permanecido en los territorios del AOE,
encuadrados en las Unidades de los Ejércitos, durante un tiempo mínimo
ininterrumpido de tres meses, de los comprendidos en el periodo general de
operaciones; b) haber permanecido en los territorios encuadrados en Unidades de los
Ejércitos, durante la totalidad del correspondiente periodo de operaciones activas; c)
Haber tomado parte en un hecho considerado de armas, consideración que le
corresponde en exclusiva al Estado Mayor Central a propuesta del gobernador general
de Ifni (o Sahara), y el periodo se fija entre el día 11 de Agosto de 1.957 al 15 de Enero
de 1.958; d) Haber efectuado tres misiones de vuelos sobre el territorio durante el
periodo general de operaciones; e) Haber prestado servicios muy notorios y
distinguidos en Unidades, Centros u Organismos encargados de la dirección general y
del apoyo de las operaciones propiamente dichas siempre que su actuación personal
haya sido eficaz para el desarrollo de las operaciones o su preparación; f) Haber
desarrollado en el escalón Ejército de las tres Fuerzas Armadas una actividad
destacadísima en la preparación de las operaciones; g) Haber resultado herido en
acción de guerra.
El artículo 3º recoge la posibilidad de que la medalla pueda ser concedida al
personal que haya cooperado destacadamente a la acción de las armas en las
condiciones y cometidos señalados en el artículo 47 del Reglamento de Recompensas
del Ejército, en tiempo de guerra, mientras que el señala que la medalla Ifni‐Sahara
será concedida por los respectivos Ministros del Ejército, Marina y Aire al personal
dependiente de cada uno, a propuesta del Capitán General de Canarias y Jefe de las
Fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago y AOE, por lo que se refiere a fuerzas a
sus órdenes, o de los Generales Jefes de Tropas de la Provincia de Ifni o Sahara español
respecto a las suyas, y en los restantes casos podrán ser concedidas directamente por
dichos Ministros al personal de sus respectivos Ejércitos que se hayan hecho
acreedores a ella, a propuesta de los escalones a quienes corresponda, y de acuerdo
con lo dispuesto en el Decreto. En el artículo se reitera que el periodo general de
operaciones es el comprendido entre los días 11 de Agosto de 1.957 y el 28 de Febrero
de 1.958, ambos inclusive, que podía ser ampliado expresamente por la Presidencia
del Gobierno, si las circunstancias lo aconsejaran, y se hacía hincapié en que el periodo
de operaciones activas en Ifni comprendían desde el 23 de Noviembre hasta el 22 de
Diciembre de 1.957.
Del estudio del mencionado Decreto, creemos que se pueden formular algunas
conclusiones, y con ellas tratar de resolver o, al menos, aminorar las dudas que sobre
el tema tienen gran parte de los soldados de reemplazo que intervinieron en las
operaciones de guerra:
PRIMERA.‐ La creación de la medalla tiene fecha 4 de Julio de 1.958, no fue
publicada en el BOE hasta el día 15, y en el Decreto se acordaba que el Ministerio del
Ejército dispusiera lo necesario para su diseño.
Por lo tanto, cuando se creó la medalla, la tropa de reemplazo que había
entrado a filas en Marzo de 1.957 estaba licenciada (Junio de 1.958) y ausente de los
territorios africanos.
SEGUNDA.‐ No es una medalla que automáticamente le fue concedida a
cuantos estuvieron en Ifni‐Sahara en virtud del Decreto de su creación, ya que se
necesitaba que hubiera una propuesta de los escalones superiores del soldado, Unidad
por Unidad, siempre que los mismos cumplieran alguno de los requisitos del artículo 2.
El “famoso” documento de concesión de la medalla lo remitieron a los
domicilios de los interesados; a alguno de ellos, antes del licenciamiento, al serles
entregada la cartilla militar (la “verde”) se le estampó por sus jefes el “valor
reconocido” por haber tomado parte en combates, no de forma anónima, con carácter
destacado, como es el caso de aquellos que tuvieron que soportar el asedio en las
posiciones del interior del territorio. Por el contrario, muchos de los soldados de los
batallones expedicionarios no tienen constancia en su cartilla de que hubieran estado
en Ifni ni tomado parte en las operaciones de guerra.
TERCERA.‐ Los expedicionarios que llegaron a Ifni después del 22 de Diciembre
de 1.957 no pueden acreditar haber tomado parte en operaciones activas, y los
posteriores al 28 de Febrero de 1.958, en ningún tipo de operaciones.
CUARTA.‐ Los integrantes del Grupo de Tiradores de Ifni, del Grupo de Policía
Ifni nº 1, Artillería a Lomo 105/11, Intendencia y Sanidad que se incorporaron a filas en
Marzo de 1.957, cumplían una o varias (según los casos) de las circunstancias que les
hacían acreedores a la concesión de la medalla, y fueron sus superiores quienes las
reclamaron. Por el contrario, las Unidades expedicionarias, que ya habían regresado a
sus bases de partida, pudieron tener mayores dificultades para emitir los listados de
los soldados desplazados a Ifni‐Sahara.
QUINTA.‐ La concesión de una condecoración no equivale a la entrega física del
metal que la representa, sino del documento o diploma firmado por la Autoridad
competente, ya que el Ejército no las fabrica sino que tiene que ser adquirida a las
empresas privadas a quienes se les concedió la autorización para fabricarlas. En
ocasiones la propia Unidad, de sus fondos, puede pagarlas e imponerlas a sus soldados
y en otras debe cada uno “rascarse” el bolsillo, si además del “papel” quiere tener el
“metal”.
Como última reflexión y apéndice de estas líneas, quiero poner de relieve que a
Ángel Ruiz García, ex combatiente de Tiradores, no se le ha pagado la medalla que
lucía en la comida del día 2 de Octubre, sino que se la regaló personalmente este
autor, hace unos dos años, para suplir el agravio que suponía tener solo el “papel” y
carecer de la información necesaria para materializar la condecoración que le había
sido concedida.
MANUEL JORQUES ORTIZ, Licenciado en Derecho, socio fundador de la ASOCIACIÓN DE
VETERANOS DE IFNI DEL LEVANTE ESPAÑOL (AVILE)

MUCHO NO-DO PARA EL RECUERDO

http://www.rtve.es/filmoteca/no-do

                                              UN REGALO

  Hacer clic y ver algo de historia.
           No tiene que ser siempre Ifni Sahara

UN POCO DE HISTORIA

           EL MITO DE LA PROVINCIALIZACIÓN
                           DE IFNI SAHARA
                    LLEGA A NUESTROS DIAS

 
Aun escucho con un cierto énfasis de  orgullo aquello de “Estuve en Ifni defendiendo un trozo de España como la 51 provincia” Como fueron engañados y digo  fueron porque el decreto Ley lo fue el  10 de enero de 1958 y nosotros (yo y otros) estábamos luchando desde el 23 de noviembre de 1957 y nadie vino a comunicarlo a la montaña incluso ni “radio macuto.” De la historia de Ifni Sahara, lo poco que se ha escrito, lo es con muchas lagunas, libros  escritos por  algún que otro militar, ensalzando eso si, el amor patrio (espíritu sacrosanto del deber de la patria y del honor) de aquellos que luchamos en el territorio de Ifni Sahara, en realidad AOE que no dejo de ser hasta la entrega a Marruecos del Sahara en 1975 (al que según el Alto Tribunal de la Haya no le correspondía por su historia)

“Tiene coña” nuestra historia de Ifni Sahara: La primera porque Ifni no era Santa Cruz de la Mar Pequeña, y la segunda porque se le cedió el Sahara a Marruecos sin corresponderle (hubieron 15 000 000 000 de Pts que pudieron servir para “ablandar sentimientos” en cuanto que al pueblo Saharaui se le abandono a su suerte

 
ORIGENES DE LA PRESENCIA ESPAÑOLA

En cuanto a los orígenes del desarrollo de la presencia española
en el Sahara Occidental están descritos con gran detalle en la
presentación que España hizo ante el Tribunal Internacional de
Justicia, en 1975, con motivo del dictamen consultivo solicitado por
la Asamblea General de Naciones Unidas.
Me limitaré a evocar las expediciones del siglo XIX de la
Sociedad Española de Africanistas y Colonias y a partir de 1886 las
negociaciones para definir las fronteras entre las zonas francesa y
española. Finalmente los tratados de 1900, 1902, 1904 y 1912 con el
Gobierno francés, fueron reduciendo nuestra presencia en el
territorio del Sahara Occidental.
Desde los años cuarenta del pasado siglo tuvimos interés en la
explotación de las probables riquezas mineras del Sahara. Se
encargó a la empresa pública ADARO la puesta en marcha de los
yacimientos descubiertos. Luego se realizaron prospecciones
petrolíferas que aunque no alumbraron yacimientos de
hidrocarburos, llevaron al descubrimiento de fosfatos de Bu-Craa y
otros recursos y se puso en marcha el Plan de Promoción del Sahara.

Veamos ahora el proceso de descolonización:

Desde los orígenes del proceso hasta 1973
Formalmente, el proceso de Naciones Unidas de descolonización del territorio se inició con una carta de 24 de febrerode 1956 del Secretario General de las Naciones Unidas que recordó a España su obligación de suministrar información en virtud del  Art. 7 de la Carta, sobre los territorios no autónomos que administraba,entre ellos el Sahara Occidental. España contestó a la carta del Secretario General, prometiendo una "respuesta oportuna".
La situación se complicó en 1958. Por Decreto de 10 de Enero los antiguos territorios del África Occidental Española se constituyeron en las provincias de Ifni y Sahara. Esta decisión, de alguna forma réplica a los ataques armados sufridos el año anterioen Ifni y Sahara y a las reacciones internas que causó en España, era improcedente, al contrastar con la autonomía que Francia iba a otorgar a Mauritania a partir de ese mismo año, como paso previo a la independencia.  Ello quedaría evidenciado por la corta vida que habría de tener la referida provincialización ya que poco tiempo  después España reconocería en la ONU que se trataba de un "territorio no Autónomo". Ya en aquella época comenzó a surgir una doble corriente interna en España, con el Ministerio de Asuntos Exteriores a cuyo frente estaba Fernando María Castiella recomendando posturas más acordes con los signos de los tiempos y los responsables en el
Gobierno de la administración del Sahara Occidental, Presidencia del Gobierno con el Almirante Carrero Blanco y la Dirección General de Plazas y Provincias Africanas, contrarios a modificar el statu quo
 

LA VERGUENZA DE ESPAÑA


           


       
           NUESTROS MUERTOS INSEPULTO
             EN LA GUERRA   DE IFNI 1957-58

 
Muy poco se ha escrito sobre la  realidad de la guerra Ifni  y mucho de oído. Cierto que cada uno de los aproximadamente diez mil soldados concentrados en Sidi  Ifni en 1957-58 podían individualmente haber contado “su guerra” pero nunca seria “la guerra”que la historia escrita debiera guardar para su conocimiento posterior

 Si así se pudiera haber unido esas diez mil vivencias, no dudo que con algunos complementos  pudiera haberse escrito  la historia real de la guerra de Ifni  con un porcentaje alto de veracidad. Serian, las historias individuales contadas y contrastadas (tarea harto difícil) las que pudieron dar a luz nuestra historia de la guerra de Ifni

 Hoy pasado mas de medio siglo quedamos pocos que podemos contar “nuestra guerra”, pero tenemos la particularidad de haber estado (la mayoría)  desde el inicio, y mas o menos nos conocemos, podemos así, “ filtrar” nuestra guerra, pero  he aquí, que,  también hay  más de un intruso, que dotado de gran imaginación alardea, incluso escribe o comenta sus venturas y desventuras, cuando después resulta ser, que  si estuvo en  Ifni , pero en 196.., que si, que lo pasaron mal, pero es otra historia, es otra “guerra,”

 Puedo decir, que hace unos cinco años, la guerra de Ifni, donde yo participe, seguramente por higiene mental era una página en blanco en mis recuerdos,
No dudo que ayudado por mis veinte años  fuera de España.

 
Ocurrió, que un día por curiosidad acudí a una comida organizada por unos veteranos de “Ifni”. La verdad que me encontraba desplazado, las conversaciones que escuchaba  de sus vivencias en “Ifni”  las narraban con tanta vehemencia  que hacia sentir como si realmente hubieran estado en aquella nefasta guerra, cuando pregunte a uno, me dijo que había estado en 1965 pero que tres de los meses  de su mili los hizo en el Buyarifen, dicho con un tono de voz que denotaba un cierto fervor (no sabría decir si patrio o de orgullo) En la comida eramos 62 y solo dos del 57- 58. 

 
Fue a partir de dicha comida que empezaron a aflorar recuerdos, por cruentos, escondidos y a interesarme por la historia de Ifni, de su guerra, del porque y del como,  de lo que yo viví  y lo que  pude ver y deducir.

 Cinco años después, me doy cuenta que la historia de la guerra de Ifni no esta escrita de forma veraz y que no aparece en nuestra historia de España, una mutilación hecha por motivos posiblemente inconfesables y algo penoso ha quedado silenciado  Voy a intentar hacer un pequeño apunte ya que tocado en profundidad nos daría para un libro

 Se trata de nuestros  muertos  desaparecido, muertos cuyos cuerpos quedaron en el territorio de Ifni sin recibir sepultura como “comida de chacales y otras alimañas” (lo escribí  en algún relato, incluso comentario en la tele, pero debo decir, que aunque había  certeza, había también mucho de oído).

 
Hace unos días recibí un correo: La sobrina de uno de los” muertos desaparecidos”  me preguntaba si pasados tantos años se podría reconstruir la vivencia de su tío el sargento
 Osorio en el puesto de Hamelduch,   y me planteaba la posibilidad de ir al lugar por ver de recuperar aunque fuese, parte de los de los restos mortales de su tío, o dejar unas flores en el lugar como homenaje póstumo; me decía que su padre escribió multitud de veces a Defensa reclamando el cuerpo de su hermano,(sin ningun resultado) me hablaba de que a su tío lo degollaron y le amputaron los dos brazos dejándolo en el lugar, para los carroñeros, según le había dicho  uno de los soldados del grupo, que fue preso.
Lo cierto es que si fue así,  o muerto a tiros, el cuerpo quedo sin recibir sepultura en un
territorio ocupado por Marruecos, como así fue tambien con seguridad en el puesto de Tamucha y los otro puestos más débiles.




"Si la guarnición de Sidi Ifni era importante en el territorio la situación resultaba muy distinta; los enlaces telefónicos estaban cortados y todos los puestos fueron atacados. En algunos la guarnición tenia cierta entidad (Tiugsá 177hombres, Tenin de Amel – lu 84,  Telata de Isbuia 167, Tiliuin 63) pero en otras las mas débiles estaban acosadas por fuerzas muy superiores (Tamucha 49,  Bifurca 6, Hameiduch 12, Tabelcut 12, Mesti 22, en Sidi Borya, Sidi Uarsig y Ug – gug, solo 3 policías. Se pierde entre los días 24 y25 Tamucha, Tabelcut, Hameiduch, Bifurca y desaparecen los policías destacados  Pese a la resistencia realizada, con múltiples casos de heroísmo personal la situación es un desastre comparable  a otra escala al de Anual en 1921"
 
Muchas son las preguntas que siempre me he hecho: ¿cual fue la razón para que la Operación Gento con un importante despliegue de fuerza organizada para el rescate de Tiugsá(Tagraga) no se acercara a los puestos de Tamucha y Hamelduch a escasa distancia a recoger los cuerpos para darles cristiana sepultura? Sin duda la respuesta esta en que los altos mandos en un acto de excesiva prudencia y un mucho de cobardía prefirieron molestar lo menos posible al moro, olvidando el sagrado mandamiento cristiano de enterrar a los muertos. Nunca he comprendido a aquellos que proclaman haber ganado la guerra, tampoco el porque no se evitó la masacre de estos puestos avanzados sabiendo que el ataque era inminente. Tal vez porque los del SMO no éramos seres humanos para esa pandilla de altos mandos del Régimen que dándose golpes de pecho con el rosario en la mano optaron por correr un tupido velo y olvidarse y hacer olvidar el desastre de la guerra de Ifni Sahara de 1957-58. Hoy, se con certeza lo que suponía. El territorio de ifni fue ocupado por Marruecos el 23 de noviembre de 1957 incluido los cuerpos mortales de españoles que no recibieron sepultura.   Me pregunto si este hecho no es suficiente para luchar por la verdad de la guerra de Ifni Sahara. Yo morire pensando que si
                                                                          Adolfo Cano
 
 
 
 

EL COMBATE DE EDCHERA

XIII BANDERA. Edchera 1958. CAPITULO FINAL    

 
No ha muy tardar las cosas cambiaron y nuestro mando, el Capitán Girón ordenó volver a los camiones para salir de allí, o al menos eso era lo que el Cabo Belmonte nos decía a voz viva. Había cambio de planes. Todos nos vigilábamos de reojo a la espera de las ordenes del cabo para retirarse pero aquella orden no llegó. El Cabo nos ordenó continuar con el fuego de cobertura. El Capitán Girón se retiraba hacia la meseta de arriba y la sección de nuestro Brigada Fadrique, quedábamos allá abajo solos con el Capitán Jauregui y su compañía.
El Brigada Fadrique hizo acto de presencia junto a nosotros pistola en mano acompañado de algunos Cabos y nos hizo una señal de avance. Al principio no comprendí aquella locura pero no tardé en comprenderla. Un centenar de moros se nos venían encima y otros muchos salían de los rincones de la Saguia El Hamra. Debíamos de pararlos y evitar que alcanzaran al resto de la Bandera. Todos nos levantamos y con bayoneta calada, hicimos un contacto tan intimo con aquellos moros traidores, que de ser aquello rameras, hubiéramos acabado exhaustos de tanto darle a la berga. Aquello fue toda una carnicería. Unos y otros nos acuchillábamos sin menosprecio o nos disparábamos a bocajarro sin ternura alguna. En aquel lugar Dios nos había dado la espalda.
A mi lado el Cabo Belmonte cayó muerto y sus sueños se perdieron en la tierra ardiente. Nuestros hombres estaban sufriendo muchas bajas. El Brigada Fadrique que se encontraba cerca de mi con Oleaga avanzaba sin temor pero en muy poco tiempo el Brigada cambió de opinión y decidió retroceder dando las ordenes oportunas. Los heridos estaban siendo demasiados y debían ser retirados —este fue mi caso Alfredo—. Por desgracia un moro me dio de lleno en la pierna mientras cubría la retirada de un grupo de heridos.
Miré mi pierna y descubrí que sangraba con mucha intensidad. Aquellos cabrones hacían bien su trabajo. Mis sentidos dejaron de ser finos y la confusión me descentró del combate. Busqué mi fusil Mauserdesesperadamente entre el polvo y la arena. Debía de seguir con mi cometido. Me arrastré entre los cuerpos de mis compañeros a duras penas. Quería llegar hasta el Brigada Fadrique que luchaba codo con codo con Oleaga pero no pude hacerlo. Varios legionarios me cogieron de los brazos y me retiraron hacia la retaguardia dejándome detrás de los camiones mientras gritaba como un loco que me soltasen —maldita sea Alfredo, te juro que maldije a aquellos hombres por sacarme del campo de batalla pero ellos, al igual que yo, cumplían ordenes de un mando. Y eso no es discutible—.
Allí detrás de los vehículos, impotente y furiososeguía el combate mientras los demás combatían con bravura. Entonces sucedió que, mientras limpiaba mis amargas lágrimas, un avión Heinkel 111 sobrevoló el cauce y la meseta donde estábamos combatiendo. Al poco, volvió a pasar de largo y lanzó un racimo de bombas mucho más allá de nuestra posición. ¡Aquello era una locura! ¿Qué es lo que estaban haciendo? Allí abajo en el cauce toda una compañía y la sección de mi Brigada Fadrique estaba siendo pasada a cuchillo sin clemencia. ¿Por qué lanzaban las bombas más allá de nuestra zona?
Mi tiempo de espectador tocó a su fin. Un camión llegó a la zona donde yo estaba y dos legionarios saltaron del camión para cargar a los heridos según las ordenes del Brigada. Aquello se había acabado para mi y mi corazón comenzaba a envejecer. Desde mi visión del interior del camión junto con una veintena de heridos pude ver como la lucha se encrudecía. A lo lejos, antes de caer inconsciente pude divisar a Oleaga y el Brigada Farique caer al suelo. Entonces me maldije para siempre por no haber sido mejor legionario —y te juro Alfredo que eso no a ha cambiado—.
Miré mi pierna por última vez con los ojos nublados y pude ver que la sangre era abundante. Cogí una de mis trinchas y la até a mi pierna para hacer un torniquete. Después, todo quedó en negro y hasta hoy amigo mío todavía sigue así. Triste y sin sentido. Esperando que esa niña malcriada llamada muerte se digne a visitarme. Reescribiendo una y otra vez esta carta como un tormento que nunca acaba, buscando una redención conmigo mismo. Un perdón por fallarte.
Amigo mío, guardame un sitio en el cielo hasta que Dios me llame.
Hasta pronto Legionario.

©R. C. Calderón 2012