Escrito por El Raspeig   
martes, 29 de abril de 2014
Fuente: El Raspeig

Del 8 al 31 de mayo se realizará una exposición de 50 fotografías que nos enseñarán la imagen más cruda de la Guerra de Ifni.

Las instantáneas corresponden al periódo de 1957 al 1969, fecha en la que se abandonó Sidi Ifni.
Complementando esta exposición de imágenes el día 30 de mayo a las 20 horas en la sala Ramón Llull el campellero Adolfo Cano, excombatiente de la guerra de Ifni, condecorado con la medalla de la campaña Ifni Sahara, nos hablára de esta contienda.
"La guerra que no existió", fue en realidad la última guerra colonial entre España y Marruecos, es por lo que por ser un tema tan poco conocido, Adolfo ha preferido exponer las fotografías el día 8 de mayo, para que se pueda tomar conciencia de aquellos hechos, que por vergonzosos, trató de ocultarlos el franquismo al igual que los posteriores gobiernos democráticos por no molestara Marruecos.
Así expondrá el día 30 de mayo en conferencia, un análisis que se puede acercar al máximo a la realidad de los hechos acontecidos en aquella nefasta guerra, que en cien días nos costo: 300muertos, mas de 500 heridos (muchos mutilados por vida) 80 “desaparecidos” de los cuales 42 fueron hechos prisioneros y el resto muertos dejados en el territorio de Ifni sin recibir sepultura (el territorio de Ifni fue ocupado por Marruecos militarmente desde el 23 de noviembre de 1957) Los cuerpos nunca se recuperaron.
El veterano de la guerra de Ifni Adolfo Cano nos dice que el motivo de esta exposición - conferencia no es otro, que el de poner el granito de arena para que la guerra de ifni Sahara ocupe el lugar que le corresponde en nuestra historia como así lo es, la marcha verde o el islote de perejil

FRANCO , CARRERO BLANCO Y LA GUERRA DE IFNI


La Dirección General  de Marruecos Plazas y Colonias,  era competencia del Ministro de  Presidencia, cartera que desde 1951 la ostentaba el Almirante   Carrero Blanco. La situación  planteada en Ifni por Marruecos  en noviembre de 1957, venia de la “cosecha” habida, al dejar  plantar la simiente en todo el  AOE, cuando Francia en 1953 deporta  a Mohamed V. a Madagascar.  Como Franco no está de acuerdo,  por los lazos de confraternidad que le une con el monarca alauita hace que Carrero Blanco permita, sin valorar consecuencia que el EL “se pasee” por todo el AOE  incluso, permitiendo  abrir una oficina en el mismo  Sidi Ifni.  El  Ejercito de Liberación  (Isticlal)   capitaneado por un antiguo legionario francés llamado Ben Hammu (a las ordenes del príncipe Muley Hassan)  pone como pretexto,  el   incordiar a Francia en Mauritania cosa que a España como ingenuamente piensa que  no le implica,  deja hacer. De aquellos vientos,  vinieron las tempestades habidas en nuestras colonias. En Ifni  hubo  una guerra y una rendición y como responsable por lo que se pudo haber evitado si el Ministro de Presidencia hubiera sido otro.  Cuando el General Zamalloa fue a Madrid a explicar la realidad de la situación le dijeron, que lo que tenía que hacer es volver a Ifni y limpiar el territorio de cuatro “moros malos” (según Carrero Blanco) sin molestar al restituido rey Mohamed V.

La candidez del marino y la preñez de africanismo de Franco hicieron que algo que no debió ocurrir, nos costase una vergonzosa derrota y como rendición donar  la zona de Tarfaya  y mirar para otro lado por el territorio de IFNI ocupado militarmente por Marruecos, amén de muertos,  heridos, heridos mutilados por vida, prisioneros… secuelas que aun prevalecen

                                                                          Adolfo Cano

CUANDO A FRANCO le comunicaron que los guerrilleros del Ejército de Liberación habían lanzado un ataque general contra Ifni, ordenó al almirante Carrero Blanco, entonces ministro de la Presidencia, evitar a toda costa un baño de sangre que provocara la guerra con Marruecos. Esa idea ya venía siendo repetida por Carrero en sus misivas a los sucesivos gobernadores del África Occidental: "El Ejército de Liberación es un instrumento de la URSS, con el que persigue crear dificultades a los occidentales en África", le escribió el 21 de marzo de 1957 al entonces gobernador, el general Ramón Pardo de Santayana. "Nos interesa conservar nuestro territorio sin crear dificultades a nuestras relaciones con Rabat y nos conviene acabar con el Ejército de Liberación sin llegar a una situación de guerra, con una activa política de desprestigio", informando a "nuestros indígenas" de que sus integrantes "son unos malos musulmanes que sirven a Rusia, enemiga de Dios, y que son traidores al sultán".

La realidad tenía poco que ver con lo que escribía el almirante. El Ejército de Liberación estaba formado por miembros del partido nacionalista Istiqlal, era respaldado por el sultán Mohamed V y estaba dirigido desde la sombra por el príncipe Muley Hassan, que cuatro años más tarde subiría a trono con el nombre de Hassan II. Su jefe directo era un antiguo mercenario de la Legión Extranjera francesa llamado Ben Hamú. Los rebeldes habían instalado su cuartel general en la localidad marroquí de Gulimín, fronteriza con Ifni y a 50 kilómetros de Sidi Ifni. Eran entre 4.000 y 5.000 hombres y mantenían sitiado el territorio. Los soldados españoles encargados de defenderlo no llegaban a la mitad: eran menos de 2.000.

Los primeros heraldos de la guerra habían aparecido en enero. El día 29 de ese mes, los rebeldes arrancaron 50 metros de cable telefónico y dejaron incomunicado el puesto fronterizo de Tiliuín, al sur. A primeros de marzo, una bomba mató a un niño e hirió gravemente a su madre en Zoco el Arbag. El 6 de mayo mataron a tiros a un alférez indígena de la policía; el día 7, a un sargento, y el día 9, a un agente. El 12 de junio, en la calle principal de Sidi Ifni, asesinaron de un tiro en la espalda a un capitán de Tiradores de origen marroquí. El día 18 cortaron las comunicaciones telefónicas entre la capital y el puesto de Telata de Isbuía. El 10 de julio fue hallado el cadáver de un policía indígena. El 18 de ese mismo mes ardieron misteriosamente 80.000 litros de gasoil almacenados en la playa de Sidi Ifni. El 10 de agosto, una patrulla española fue tiroteada cuando intentaba reparar la línea telefónica cerca de Tiguisit. Y el 16 de agosto se produjo el primer enfrentamiento armado entre los soldados y los rebeldes marroquíes: una columna que volvía a Sidi Ifni repelió una emboscada cerca de la capital. Cuatro rebeldes murieron y un español resultó herido

RECUERDOS


18 de julio de 2010. 00:09h José Aguado.  Madrid

Fuimos a recuperar una posición, pero nos atacaron. A mi compañero le alcanzaron. ‘‘Me han pegado un tiro en el pecho, dame un cigarrillo'', me pidió.  ‘‘¿Cómo te voy a dejar fumar ahora?''. ‘‘¡Dámelo, me cago en la leche''». Suena a película de acción, pero es el relato de Francisco Aznar Navarro, paracaidista español: «Se lo di, se lo fumó tan tranquilo y al final, mi compañero sobrevivió». Francisco recuerda perfectamente la escena que vivió a finales de 1950. Con la edad, el pasado lejano se acerca, mientras que el presente se difumina con mucha más rapidez. «Recuerdo también como se llevaban a los muertos en burros, envueltos en fardos de lona. Aquello me causó un trauma, me ha impresionado toda la vida». Francisco podría seguir contado historias durante todo el reportaje. Las guerras no se olvidan. O eso cree él y sus compañeros, que estuvieron en Ifni y en el Sáhara.


Porque allí hubo una guerra, aunque sólo se acuerdan los veteranos. Ya son mayores y como reconoce uno: «Vamos quedando menos». Sin ellos, se acabará la memoria de una guerra que casi nadie quiere recordar. Oficialmente la guerra, o el «incidente»comenzó el 23 noviembre de 1957, cuando los guerrilleros marroquíes intentaron asesinar a todos los oficiales españoles de Ifni. Un chivatazo impidió la masacre.  Cuando es atacada por medio de una batalla de guerrillas, España, en vez de defender todo el territorio, decide crear un perímetro cerca de la ciudad de Sidi Ifni, para protegerse mejor. «Lo que se hizo fue lo más "inteligente": replegarse y defender el núcleo principal y cuando puedes, te recuperas»,("nunca se pudo, ni se intento") asegura el coronel de Intendencia retirado Leopoldo Muñoz, presidente de AME. España y Marruecos firmaron el 1 de abril de 1958 los acuerdos de Angra de Cintra. Además, del Sáhara, la administración de España sobre el territorio de Ifni era efectiva sólo en las inmediaciones de la capital, Sidi Ifni, que hasta 1969 fue una provincia española. Ese año, se cede a Marruecos. El Sáhara tardó más.Desde ese año, se ha tendido un silencio, como si España se avergonzase de aquella guerra, de la que entonces se habló como pequeños enfrentamientos y de la que ahora ni siquiera se habla. «Sucede un poco como con la División Azul. Cuando hay un cambio de régimen también se quiere olvidar lo que sucedió en él. Es una actitud de los gobiernos actuales a partir de 1975», continúa el coronel Leopoldo Muñoz: «Es un olvido interesado con el fin de sustraer al ejército del pueblo. También es político, no se quiere molestar a Marruecos. Se prefiere ignorar lo que sucedió allí».

LA SEMANA SANTA

                                                                                                         Adolfo Cano

DESFACEDOR

De cierto es, que la lucha con los molinos de viento, convirtiéndome en un Quijote ifleño lo creí suficiente, pero he aquí, que escritores tardíos llegan por doquier escribiendo lo que les place, y claro, distorsionando verdades que ya en su origen fueron por intereses políticos amañados. Así, la verdadera historia de la guerra de Ifni Sahara, no hay Dios que la entienda.

Muchos, después de 57 años hablan de la guerra de Sidi Ifni que hasta cierto punto lo comprendo, porque fue la capital, la que se cedió, y la prensa franquista se encargo de referirla como si del territorio de Ifni (ocupado militarmente por Marruecos) se tratára, pero claro, la pregunta se impone, como pueden obviar algo tan de "catón."Apliquen amigos míos, el sentido común, luchamos en Ifni territorio, abandonándolo en una rendición vergonzosa (en el tratado de Angra de Cintra cediendo por las exigencias del moro parte del norte de la "52" provincia) para refugiarnos y defender el "cortijo" de los militares del Régimen, Sid iIfni, donde lo pudieran disfrutar un tiempo ya determinado hasta el 30 de junio de 1969. EN SIDI IFNI JAMAS HUBO UNA GUERRA


de la Comisión de Defensa, del 27-12-2012, en la que el diputado de CiU

Jordi Xucla

«Termino ahora , señor presidente, con una muy breve referencia. Hemos hablado de los soldados en el extranjero y quiero pedirle, señor ministro, que preste atención a unos soldados que casi todos tienen ya mas de ochenta años: los soldados españoles que participaron en la guerra de Sidi Ifni, 1957-1958. Existe una asociaciacion de expedicionarios de la guerra de Sidi Ifni, presidida por eJosep Riatós, que pide un minimo reconocimiento moral y economico. Han sido varias las resoluciones de este Parlamento, e incluso los compromisos presupuestarios de este Parlamento...

PRESIDENTE: Debe terminar, señor Xucla . El señor XUCLA I COSTA: Termino, señor presidente. ...y creo que sera el momento oportuno del reconocimiento para estos viejos .Se ha trabajado mucho para que las nuevas generaciones desconozcan la verdadera Historia de España"

Leido un articulo del que saco un extracto de imperdonable explicacion.

Como muchos comete el mismo error, habla de la guerra de Sidi Ifni pero lo más incomprensible para uno, que trata de defender a un amigo( el Sr. Riatós lo es, al igual que tambien mio) Josep Riatós es el presidente de ACET 4 (Transmisiones nº 4) que fue de los grupos expedicionarios en el Sahara.  Nada que ver con Sidi Ifni      Termina diciendo:
«Se ha trabajado mucho para que las nuevas generaciones desconozcan la verdadera Historia de España" ¡ Hay que joderse! con estos conocedores de la historia estamos "apañaos"





EL SANGRIENTO COMBATE DE EDCHERA Poco tiene que ver con IFNI  (OCURRIO  EN EL SAHARA)

Todo esta sacado de un mismo artículo y la verdad no quisiera combertirme en "desfacedor" de entuertos,solo pediria un mínimo de coerencia histórica


                                                                                                   Adolfo Cano