jueves, 30 de abril de 2015

CURIOSIDADES



                 MAPA DE LA GUERRA CIVIL           (IMAGENES NUNCA VISTAS)








  http://www.abc.es/especiales/guerra-civil/fotos.asp

             LA  MEDALLA DE  "CAMPAÑA"  IFNI  SAHARA




Escrito por Manuel Jorques Ortiz         
martes, 30 de noviembre de 2010

Medalla de Ifni-Sáhara.Esta medalla fue creada por Decreto de la Presidencia del Gobierno, de fecha 4 de Julio de 1.958, firmada por el general Franco y el Almirante Carrero Blanco, y publicada en el BOE nº 168, páginas 1.263 y 1.264, del 15 de Julio de 1.958, y obedecía a “la satisfacción del país y de los Ejércitos por el resultado de las operaciones militares desarrolladas en los territorios del África Occidental Española.
La norma administrativa viene desarrollada en seis artículos, el último de los cuales remite al Ministerio del Ejército como encargado del “diseño y descripción correspondiente (de la medalla)”, así como las “normas complementarias que pudieran ser necesarias para su desarrollo”.
El artículo 1º remite al Reglamento de Recompensas en tiempo de Guerra (artículos 46 y 51), mientras que en el 2º se menciona a quienes podrá ser concedida, entre los que se encuentra “la clase de tropa” (los soldados), que reúnan, al menos, alguna de las siguientes condiciones: a) Haber permanecido en los territorios del AOE, encuadrados en las Unidades de los Ejércitos, durante un tiempo mínimo ininterrumpido de tres meses, de los comprendidos en el periodo general de operaciones; b) haber permanecido en los territorios encuadrados en Unidades de los Ejércitos, durante la totalidad del correspondiente periodo de operaciones activas; c) Haber tomado parte en un hecho considerado de armas, consideración que le corresponde en exclusiva al Estado Mayor Central a propuesta del gobernador general de Ifni (o Sahara), y el periodo se fija entre el día 11 de Agosto de 1.957 al 15 de Enero de 1.958; d) Haber efectuado tres misiones de vuelos sobre el territorio durante el periodo general de operaciones; e) Haber prestado servicios muy notorios y distinguidos en Unidades, Centros u Organismos encargados de la dirección general y del apoyo de las operaciones propiamente dichas siempre que su actuación personal haya sido eficaz para el desarrollo de las operaciones o su preparación; f) Haber desarrollado en el escalón Ejército de las tres Fuerzas Armadas una actividad destacadísima en la preparación de las operaciones; g) Haber resultado herido en acción de guerraEl artículo 3º recoge la posibilidad de que la medalla pueda ser concedida al personal que haya cooperado destacadamente a la acción de las armas en las condiciones y cometidos señalados en el artículo 47 del Reglamento de Recompensas del Ejército, en tiempo de guerra, mientras que el 4º señala que la medalla Ifni-Sahara será concedida por los respectivos Ministros del Ejército, Marina y Aire al personal dependiente de cada uno, a propuesta del Capitán General de Canarias y Jefe de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago y AOE, por lo que se refiere a fuerzas a sus órdenes, o de los Generales Jefes de Tropas de la Provincia de Ifni o Sahara español respecto a las suyas, y en los restantes casos podrán ser concedidas directamente por dichos Ministros al personal de sus respectivos Ejércitos que se hayan hecho acreedores a ella, a propuesta de los escalones a quienes corresponda, y de acuerdo con lo dispuesto en el Decreto.
 En el artículo 5º se reitera que el periodo general de operaciones es el comprendido entre los días 11 de Agosto de 1.957 y el 28 de Febrero de 1.958, ambos inclusive, que podía ser ampliado expresamente por la Presidencia del Gobierno, si las circunstancias lo aconsejaran, y se hacía hincapié en que el periodo de operaciones activas en Ifni comprendían desde el 23 de Noviembre hasta el 22 de Diciembre de 1.957.
Del estudio del mencionado Decreto, creemos que se pueden formular algunas conclusiones, y con ellas tratar de resolver o, al menos, aminorar las dudas que sobre el tema tienen gran parte de los soldados de reemplazo que intervinieron en las operaciones de guerra:

PRIMERA.- La creación de la medalla tiene fecha 4 de Julio de 1.958, no fue publicada en el BOE hasta el día 15, y en el Decreto se acordaba que el Ministerio del Ejército dispusiera lo necesario para su diseño. Por lo tanto, cuando se creó la medalla, la tropa del reemplazo de 1.956 que había entrado a filas en Marzo de 1.957 estaba licenciada (Junio de 1.958) y ausente de los territorios africanos.

SEGUNDA.- No es una medalla que automáticamente le fue concedida a cuantos estuvieron en Ifni-Sahara en virtud del Decreto de su creación, ya que se necesitaba que hubiera una propuesta de los escalones superiores del soldado, Unidad por Unidad, siempre que los mismos cumplieran alguno de los requisitos del artículo 2. El “famoso” documento de concesión de la medalla lo remitieron a los domicilios de los interesados; a alguno de ellos, antes del licenciamiento, al serles entregada la cartilla militar (la “verde”) se le estampó por sus jefes el “valor reconocido” por haber tomado parte en combates, no de forma anónima, con carácter destacado, como es el caso de aquellos que tuvieron que soportar el asedio en las posiciones del interior del territorio. Por el contrario, muchos de los soldados de los batallones expedicionarios no tienen constancia en su cartilla de que hubieran estado en Ifni ni tomado parte en las operaciones de guerra.

TERCERA.- Los expedicionarios que llegaron a Ifni después del 22 de Diciembre de 1.957 no pueden acreditar haber tomado parte en operaciones activas, y los posteriores al 28 de Febrero de 1.958, en ningún tipo de operaciones.
CUARTA.- Los integrantes del Grupo de Tiradores de Ifni, del Grupo de Policía Ifni nº 1, Artillería a Lomo 105/11, Intendencia y Sanidad que se incorporaron a filas en Marzo de 1.957, cumplían una o varias (según los casos) de las circunstancias que les hacían acreedores a la concesión de la medalla, y fueron sus superiores quienes las reclamaron. Por el contrario, las Unidades expedicionarias, que ya habían regresado a sus bases de partida, pudieron tener mayores dificultades para emitir los listados de los soldados desplazados a Ifni-Sahara.

QUINTA.- La concesión de una condecoración no equivale a la entrega física del metal que la representa, sino del documento o diploma firmado por la Autoridad competente, ya que el Ejército no las fabrica sino que tiene que ser adquirida a las empresas privadas a quienes se les concedió la autorización para fabricarlas. En ocasiones la propia Unidad, de sus fondos, puede pagarlas e imponerlas a sus soldados y en otras debe cada uno “rascarse” el bolsillo, si además del “papel” quiere tener el “metal”.

viernes, 24 de abril de 2015

EL VALOR ACREDITADO EN LA VERDE

SindicaciónRincón de Sidi Ifni
           

La estampación del "valor" en la cartilla militar  
Escrito por Manuel Jorques Ortiz         
jueves, 16 de diciembre de 2010


No hay duda de que la llegada de la Asociación de Veteranos del Levante Español (AVILE), comandada por el compañero Adolfo, y sus continuas peticiones y reivindicaciones a favor de los soldados de reemplazo que tuvieron que realizar el servicio militar obligatorio en aquellos territorios de soberanía española que se llamaron África Occidental Española, ha destapado la “caja de los truenos”, y son muchas los interrogantes, las dudas y vacilaciones que el colectivo más afectado (los que de una forma u otra estuvieron allí durante las operaciones militares del 57-58) tienen sobre diversos temas: Uno de ellos, muy recurrente, es el porqué unos soldados tienen en su cartilla el “valor reconocido” mientras que a otros solo les consta el “valor se le supone”, cuando todos estuvieron en un mismo lugar geográfico y espacio temporal, aunque a unos les llevaron por el sorteo a las Unidades territoriales y a otros los desplazaron de sus cuarteles en la península y pasaron a ser “expedicionarios”.
Como es obvio, todas las disposiciones que existían en el 57-58, que se referían a este capítulo, fueron derogadas hace ya muchos años, pero el espíritu por el que se nutría la doctrina militar-administrativa continua subsistente: En las hojas de servicio de los militares se podía consignar “VALOR HEROICO”, “VALOR ACREDITADO” y/ “VALOR SE LE SUPONE”.
El Tribunal Supremo, Sala III de lo Contencioso Administrativo, dictó una sentencia fechada el 7 de Marzo de 2.005, precisamente a instancias del Abogado del Estado y para que se clarificara un tema con muchas nebulosas para los actuales militares profesionales, pero que nos permite transpolar sus conclusiones, a los soldados de reemplazo del 57-58.

Para que a uno de aquellos soldados que estuvieron en Ifni-Sahara se le pudiera anotar en su cartilla “valor acreditado”, era necesario que el mismo hubiera asistido a tres hechos de armas o, excepcionalmente, uno o dos a propuesta del General Jefe, y así se recoge en dos Órdenes Ministeriales todavía vigentes de 10/12/1970 (Ministerio del Ejército) y otra del Ministerio de Defensa con el nº 50/1997.
Como hechos de armas debía entenderse “acciones de guerra”, en un contexto bélico, aunque la guerra no hubiera sido declarada formalmente, criterio reforzado por el Reglamento General de Recompensas Militares aprobado por Real Decreto 1040/2003, de 1 de Agosto, al hacer hincapié que el valor acreditado o reconocido se halla vinculado a los conflictos armados u operaciones militares que puedan implicar el uso de la fuerza armada, y por ello el Tribunal Supremo sienta la doctrina legal que expongo a continuación:
"La declaración de que procede la anotación de "valor acreditado" en la hoja de servicios de los miembros de las Fuerzas Armadas precisa de una valoración discrecional técnica de la Administración y únicamente procede en situaciones de guerra o de conflicto armado o en operaciones militares que impliquen o puedan implicar el uso de la fuerza armada".
En consecuencia podemos decir lo siguiente:
Por el mero hecho de haber permanecido en Ifni-Sahara durante el periodo de operaciones militares activas o no, no existía automatismo para que en la cartilla militar se le reconociera el valor.
Era necesario haber intervenido en tres, dos o al menos un hecho de armas, siempre a propuesta de sus jefes.
En el apartado de fotos de AVILE está colgada una fotocopia de la cartilla militar del policía Antonio Pérez Pérez, en la que aparece su valor acreditado. Antonio estuvo luchando durante nueve días asediado en el puesto de T’Zelata en el que sufrieron muertos y heridos, por lo que es obvio que reunía los requisitos exigidos y el hecho de armas está también recogido en la cartilla.
Por lo tanto si en la cartilla militar del soldado no se ha hecho constar por sus superiores su intervención en hechos de armas, no podrá ostentar la condición de valor acreditado.

El coronel en la reserva (e historiador) José Belles Gasulla, teniente del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería Guadalajara nº 20, destacado a Villa Bens, dice en su libro “Cabo Jubi-58”, página 185 “A quienes habían estado en la zona declarada de guerra, y en declaración, siempre que hubieran permanecido un mínimo de un mes en situación bajo el alcance de las armas de fuego del enemigo, se les puso en su hoja de servicios (MILITARES PROFESIONALES) el valor acreditado, y deja entrever que a los ex combatientes (¿soldados?) se les “premió en la forma honorifica que es habitual en los ejércitos

CONVOCATORIA ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE ACET 4 AOE VETERANOS DEL SAHARA 1956-1975


martes, 14 de abril de 2015




12 de Abril de 2015 | PostAuthorIconEscrito por Manuel Jorques Ortiz |
Noticias - Noticias AVILE
AMPA Instituto Tirant lo BlancAMPA Instituto Tirant lo BlancA partir del día 16 de abril de 2.015, la Asociación de Veteranos de Ifni del Levante Español (AVILE), con la colaboración del "Ampa" del instituto "Tirant lo Blanc", de Elche, se realizará en los locales de dicho instituto una exposición de fotografías y objetos militares, de la guerra "Ifni-Sahara", así como de los años de postguerra y mili obligatoria de los españoles en aquellos territorios africanos.



La junta directiva de AVILE está en contacto con las autoridades culturales de Elche, a fin de que la exposición del "Tirant lo Blanc" sea itinerante a otros institutos e incluso a la Universidad "Miguel Hernández" de la ciudad, con fines histórico-didácticos, aprovechando el fondo fotográfico que en su día se expuso en el museo arqueológico, costeado por el Excelentísimo Ayuntamiento y donado a AVILE

martes, 7 de abril de 2015


Después de innumerables gestiones por recuperar los restos mortales de su hermano Luis muerto en Sidi Ifni el 4 de febrero de 1958  Ángel ha conseguido tener en su poder( sufragando todos los gastos)  los restos mortales de su hermano en casa, junto a su familia. Como siempre  al Estado Español y a sus gobiernos les ha faltado Justicia Honor y Dignidad. Esperemos que la carta bien argumentada enviada al Exm. Ministro de Defensa y la misma a S M el Rey  Felipe VI tenga la adecuada respuesta.

 Hasta en la muerte tuvimos diferente trato. La "soldadesca" ( dígase SMO escrito entrecomillado para definir el trato indigno que tuvimos) quedó en Canarias (Cementerio de San Lázaro) y los CLP (Caballeros  Legionarios  Paracaidistas) fueron  trasladados  a la península.

"Por la misma vía y transporte, se repatriaron 20 féretros para ser inhumados en el Panteón de la Brigada Paracaidista ( Alcalá de Henares)"
No dudo el que los mandos superiores así lo solicitarían porque tendrían constancia de sus muertes,, pero  la "soldadesca" en su solicitud no tuvo el mismo trato

¡VIVE DIOS QUE TUVIMOS MAS DE UN ORTIZ DE ZARATE!

QUE TODOS ESTUVIMOS EN LA MISMA GUERRA





Madrid, 27 de marzo de 2015.

AL EXCMO. SR. MINISTRO DE DEFENSA 

DEL GOBIERNO DE ESPAÑA
              
Madrid.


Suscribe el presente escrito, que eleva acogiéndose al derecho de petición reconocido en nuestro ordenamiento jurídico, Ángel López Aguado, titular de DNI 01467091J, con domicilio en Madrid, c/ Cebreros 80 dpdo. 11º B, DP 28011.

Lo hace en nombre propio y en representación de sus hermanos Ifigenia, Aurea y Balbino, que le han otorgado poder suficiente al respecto, como deudos de quien fuera soldado del Grupo de Policía de Ifni nº 1, LUIS LOPEZ AGUADO, nacido el 9.10.1935 en Castellar de la Muela (Guadalajara) hijo de Miguel y M. Consolación, con DNI 2968834 que, perteneciente al remplazo de 1956, se incorporó al Grupo de Policía del A.O.E. el 18 de marzo de 1.957 y falleció el 4 de febrero de 1.958,  a causa del disparo de mosquetón de un compañero cuando se encontraba en la zona de dormitorio del acuartelamiento realizando, en grupo, revisión y adiestramiento en el manejo de armas, bajo supervisión y mando de un Teniente.

La familia no recibió notificación del hecho por parte de la institución militar y sólo a título particular e informal lo hizo el Comandante Jefe de la Unidad en carta personal de fecha 14 de febrero. Tuvimos que verificar el hecho acudiendo a la Capitanía General de Zaragoza. Sus escasos enseres personales llegaron tiempo después de la mano de la Guardia Civil.

Sabemos que recibió sepultura en el cementerio de Sidi-Ifni y, extraoficialmente,  que sus restos fueron levantados y trasladados al cementerio de S. Lázaro en Las Palmas a raíz de la cesión del territorio en el año 1969. Pero, ninguna notificación formal, nulo contacto con la familia, ningún ofrecimiento o fórmula para entregarlos en condiciones que serían  exigibles. Igual ausencia de comunicación sobre la presumible incoación de la correspondiente causa judicial y cuanto pudiera derivarse de la misma. En  1973 hubo de solicitarse el reconocimiento de pensión de orfandad para los padres.

Por iniciativa propia, a pesar de la ausencia permanente de información sobre el tema por parte de la institución militar, supe recientemente de la posibilidad de solicitar la exhumación y entrega de sus restos lo que  fue concedido y pude llevar a efecto con fecha 10 del presente mes de marzo.

En relación y como consecuencia de cuanto antecede, formulo las siguientes peticiones:

1.- El resarcimiento de los gastos generados por la exhumación y entrega de los restos, según factura que acompaño en fotocopia.
Asumiendo que entre la información previa, como requisito a la posible autorización, figuraba el compromiso  del interesado a hacerse cargo de  los gastos derivados (Anexo II a la NG 07/11), ello no desvirtúa la reclamación por entender:
-                    Que fue el Estado quien, de forma obligatoria, reclutó y motivo el desplazamiento de mi hermano, por lo que debe corresponderle el reintegro de sus restos al ámbito familiar del que salió.
-                    Que perdió la vida en el seno de la institución militar, sin que ésta haya hecho otra cosa que mantener depositados sus restos, nunca ofrecimiento de entrega, aparte la más absoluta incomunicación hasta nuestros días.
-                    Que, como evidente agravio comparativo, existen multitud de situaciones similares que resulta innecesario enumerar, en las que afortunadamente sí se ha cumplido dicha obligación, respetando con ello la dignidad tanto de los fallecidos en acto de servicio como de sus familias; en este caso, la apelación es directa al principio de igualdad ante la ley.

2.- Poder acceder al conocimiento del contenido de la Causa judicial nº 103 de 1958, instruida contra el Policía de 2ª D. Lorenzo GARCIA CALERO, como autor responsable del disparo y muerte de mi hermano.

Parece del todo elemental que, aún en el tiempo, podamos la familia conocer si nuestro hermano recibió el amparo de la justicia y los términos en que ésta se produjo. Recalco que nunca nos fue comunicada dicha actuación y mucho menos se nos facilitó participación alguna en la citada causa. También esto constituye todavía cuestión de dignidad y reparación.
Ruego por tanto, Sr. Ministro, dé las órdenes oportunas en este sentido puesto que no  he logrado encontrarla a pesar de haberme dirigido, y obtenido contestación, al Archivo General Militar en sus sedes de Segovia, Ávila, Tenerife-Almeyda y Guadalajara que, a su vez, dice haber recabado datos del Archivo Intermedio de Canarias. En la Subdirección General de Costes de Recursos Humanos he encontrado el expediente de tramitación de la pensión de orfandad a que antes aludo.

3.- Que en la forma en que se entienda mejor, se haga público reconocimiento institucional y social de la generosa entrega de servicio y vidas humanas que tuvo lugar en la llamada “Campaña” de Ifni de 1957/58.
El Ministerio que Vd dirige tiene sobrado conocimiento del agravio que soporta, en un tiempo ya tan prolongado, un amplio colectivo de, fundamentalmente, soldados que defendieron con absoluta dignidad el entonces territorio español, a pesar de hacerlo en ínfimas condiciones de dotación, organización y mando. No se le oculta, como representante electo de la ciudadanía, que corren tiempos cargados de intenso sentimiento o necesidad de justicia y verdad.

Por último, señalar que el presente escrito es remitido también a S.M. el Rey Felipe VI, en su calidad de Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas.



En la confianza de obtener adecuada y favorable respuesta a estas demandas, reciba un respetuoso saludo.
Es copia de  de la revista AMARTE en crónica  de D. Francisco  Millán Reviriego
"Ifni la guerra no declarada"

viernes, 3 de abril de 2015

CURIOSIDADES










ATENTADO TERRORISTA DE ETA CONTRA   LUIS  CARRERO BLANCO EL 20 


DEDICIEMBRE DE 1973 CUNDO HENRY KISSINGER  ( SECRETARIO DE ESTADO DE 

EEUU) NEGOCIABA ESTABLECIMIENTO DE BASES EN SUELO ESPAÑOL Y  LA CESION 

DEL SAHARA ESPAÑOL A MARRUECOS.

CARRERO SE LO NEGO








//ESQUEMA DEL ATENTADO DONDE SE APRECIA  LA FUERZA EXPLOSIVA DEL ARTEFACTO, ESTO DEMUESTRA  QUE EL EXPLOSIVO  USADO POR  ETA  NO ERA LO SUFICIENTE POTENTE PARA ELEVAR UN COCHE COMO EL QUE LLEVABA CARRERO A TAMAÑA ALTURA, LOS ANALISIS DEL EXPLOSIVO DETERMINARON  QUE EL EXPLOSIVO UASADO, ERA ENTRE OTROS USADOS POR ETA  EL C4 FABRICADO EXCLUSIVAMENTE EN LOS EE UU  EN ESPECIAL PARA LAS MINAS ANTICARRO

miércoles, 1 de abril de 2015

Otros recuerdos de la mili en Tiradores de Ifni      

Ángel Ruiz García

Escrito por Ángel Ruiz García     
lunes, 16 de marzo de 2011

Yo no tengo ni idea de lo que es un ordenador, pero posiblemente dentro de la cabeza debo de tener eso que llaman “disco duro” que tras mi viaje a Ifni, en Marzo de este año, y tras visitar las ruinas del fuerte de Tagragra y la ciudad, se me han abierto los recuerdos como si de un rio imposible de contener se tratara; fluyen con tal caudal y nitidez que me transportan a aquellos años de 1.957-58 cuando yo era joven y España se encontraba metido en una guerra con Marruecos.
Tras nuestra Jura de Bandera en el mes de mayo de 1.957, la primera salida que hizo mi Compañía (la 8ª del II Tabor) fue precisamente hasta el Destacamento de Tagragra, en el mes de agosto de aquel año. Pese a que no había comenzado la guerra de forma oficial, todos los días y todas las noches sufríamos ataques de los moros, consistentes en disparos aislados o ráfagas de metralleta que obligaban a doblar los puestos de vigilancia y permanecer en constante alerta y tensión nerviosa.
.El destacamento o fuerte de Tagragra era bastante grande, casi cuadrado, con una puerta central; a cada lado del edificio existían dos torres cuadradas, todo muy conforme a la estructura de los edificios del territorio.
Llamaba mucho la atención un gran árbol (un argán) existente al lado derecho de la puerta de entrada al Destacamento. Digo que llamaba la atención pues por aquellos parajes había muy poco arbolado y este ejemplar debía tener muchos años. Yo, en mi tierra manchega, nunca había visto nada igual, y me admiró todo lo que sobre el mismo me contó en aquellos días un compañero nativo con el que ya había hecho alguna amistad.

Estuvimos allí durante un mes y fue bastante duro por las cosas que iban ocurriendo. Nuestros mandos nos enviaban, por Secciones o Pelotones, a registras las cabilas por las noches, ante la sospecha de que se podían guardar armas para agredirnos o existían concentración de enemigos. Por el día ya estábamos todos los soldados pendientes de lo que pudiera pasar en el puesto de guardia, una habitación a la derecha, según se entraba en el fuerte, donde a los detenidos como sospechosos la noche anterior se les castigaba para que “cantaran”. Concretamente: Si no declaraban aquello que nuestros jefes creía que sabían los prisioneros, los mandos nos obligaban a los soldados a que con un vergajo le diéramos los golpes que nos mandaban, y mucho ojo con pegar flojo ya que entonces el jefe te quitaba la verga y te pegaba a ti, a la vez que te gritaba ¡así es como hay que pegar! ¡y no como tu pegas! Por lo tanto no era de extrañar que aquellos pobres moros resultaran heridos y quién sabe si alguno moriría como consecuencia de las palizas que allí se daban. Lo que sí puedo asegurar es que a los nativos maltratados y lesionados los arrastrábamos fuera del recinto militar para que fueran recogidos por sus familiares

ESTE RELATO ES DE ANGEL RUIZ.. TIRADOR DE IFNI  1957 58 QUE HE COPIADO POR LA CURIOSIDAD DEL ULTIMO PUNTO QUE YO DESCONOCIA    Adolfo

domingo, 29 de marzo de 2015

                     RECUERDOS   Y   RELATOS                                
Valencia - Cádiz - Las Palmas - Sidi Ifni.
La aventura  de aquella Mili, que al final se convertiría  en una terrible odisea comenzó en Valencia,  de donde salimos  con destino Cádiz. El tren era de aquellos con bancos de madera en ángulo recto enfrentados aunque  casi no los usamos, pues como el tren paraba en todas las estaciones (porque era lo normal y por ir recogiendo reclutas) nos apiñábamos en la ventanilla, así las “chavalas” que estaban en el andén salían bien piropeadas…  o salvajemente  aduladas. Decir como excusa a tanta fogosidad que los vagones  estaban repletos de reclutas de 20 años
.Llegamos a Cádiz,  tras muchas horas de tren, nos dirigieron al cuartel de transeúntes que estaba situado en una fortificación a orillas del mar donde nos emplazaron en un amplio “dormitorio” con colchonetas en el suelo. Algunos olores pueden determinar el lugar, en este caso era  de pies, de ventosidades,  de alientos,  de colchonetas de paja ya antigua, olía a  cuartel  que sería lo propio de la mili que comenzaba. Estuvimos unos días pateando la ciudadesperando embarcar rumbo a Las Palmas.  Recuerdo algo que me pareció curioso. Fue que en los bares  compartían el local con pescaderías  donde comprabas las quisquillas que llevabas a la barra del bar para adjuntarlas a la bebida.
Llegó el día de embarcar  y nos agruparon en la bodega de un buque de transporte de carga que se llamaba  Vicente  Puchol. Lo terrible fue meterse en el Atlántico con mar gruesa. Aquel barco no era poca cosa, pero subía y bajaba a capricho de las olas,  se escoraba a izquierda  y a derecha. Yo había hecho alguna travesía en barco y más o menos  lo toleraba aunque estaba “acojonado” pero la visión de la mayoría era dantesca (muchos eran la primera vez que veían el mar).  Los vómitos estaban por doquier, los rostros amarillentos, rendidos, se deslizaban por el suelo  por el movimiento del barco, yo recuerdo haberme sujetado a unos tubos junto con otros.  Llego un momento en que el mar se había tranquilizado un poco y nos hicieron subir a cubierta donde nos dieron algo de comer. Aquello ya era otra cosa. Pasaron un par de horas,  cantamos alguna que otra canción pero… parece que los mandos querían “putearnos” pues   nos dijeron de coger la maleta y estar preparados porque en alta mar íbamos a hacer un transbordo a un guardacostas de la armada. Así que llegó  se acercaron ambos,  el guardacostas era más alto y lanzó unas redes de asalto hasta la cubierta del Vicente Puchol, los barcos igual estaban juntos que se separaban.
 Habría que imaginarse como subimos a la otra cubierta por una red de asalto y con una maleta. Lo hicimos,  y conforme íbamos terminando la  escalada nos amontonaron en una bodega donde uno vomitaba encima y el de bajo en la cara del otro. Recuerdo que unos marineros con una manguera nos baldearon, después nos dieron unas toallas y una vez presentables nos dieron muy bien de comer, bebida  y tabaco. Habíamos pasado  una primera fase con aprobado, todo fue ya hasta una aventura memorable. Llegamos a la isla de Hierro y nos dejaron bajar a tierra a estirar las piernas  un rato y de nuevo embarcar hacia Las Palmas. Llegados a Las Palmas nos agruparon en un cuartel  donde  ya empezamos a tener  que ir asimilando la disciplina de cuartel. Pasado unos días embarcamos de nuevo en un barco de la armada que nos tenía que llevar al fin del destino, Sidi Ifni (capital del territorio, de Ifni).
Desembarcar en Sidi  Ifni  era  harto difícil. No había puerto y el mar en la playa estaba casi siempre   cabreado con enormes olas, así que estuvimos un par de días para “desembarcar”
A  la tragicomedia del viaje le faltaba la “guinda”. Tres días después de estar fondeados a más de 300m. de la costa decidieron como forma habitual el acercar unos viejos anfibios y desde el costado del barco lanzaron unas redes de asalto hasta la cubierta del anfibio  que bailaba al  son   de  olas. De nuevo había  que bajar con la maleta (yo como otros usamos la correa  para llevar la maleta de bandolera), alguna que otra caída, algún que otro hueso roto. Llegar a la playa y  tocar tierra tenía que hacerse  con el agua hasta la rodilla y bien mojado para al fin  ¡SIDI IFNI!   
Fue en 1963 que decidieron tras algún que otro accidente mortal trasladar la tropa en avión 

viernes, 20 de marzo de 2015

DE LA WEB DEL RINCON DE IFNI



Burriana honra la memoria del soldado Joaquín Fandos Martínez 


con una calle a su nombre 


Vicente Felis fue quien inició los trámites para la repatriación de sus restos en 1969, con motivo de la entrega del territorio a Marruecos, que recibieron cristiana sepultura en el Cementerio Municipal derriana honra la memoria del soldado Joaquín Fandos Martínez con una calle a su nombre
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Escrito por La Plana al día  
miércoles, 18 de marzo de 2015
Fuente: La Plana al día

"Soldado Joaquín Fandos Martínez. Baja en combate (Ifni, 1957)". Este es el texto que ilustra la placa inaugurada a primera hora de la tarde de hoy y que da nombre a una nueva calle de Burriana -ubicada junto a la plaza de l'Hereu-, dedicada al joven soldado burrianense que perdió la vida en una guerra olvidada y cuya memoria perdurará ahora también en su ciudad natal.
El acto, sencillo pero emotivo, ha reunido a las autoridades municipales, militares y de la Guardia Civil, y a familiares de Joaquín Fandos, así como al Embajador de España de origen burrianense, Jorge Fuentes Monzonís-Villalonga; al diputado provincial de Cultura, José Luis Jarque y a las reinas falleras y sus cortes de honor.
Burriana honra la memoria del soldado Joaquín Fandos Martínez con una calle a su nombre.
Burriana honra la memoria del soldado Joaquín Fandos Martínez con una calle a su nombre.
El instructor del expediente, el concejal Enrique Safont, ha abierto el acto y ha dado la bienvenida a los familiares y a todos cuantos se han desplazado hasta Burriana para celebrar este homenaje. Posteriormente, tras el descubrimiento de la placa y la colocación a los pies de la misma de una corona de laurel, ha intervenido el burrianense Vicente Felis, que compartió con Fandos destino en Ifni en la brigada de transmisiones.
Felis, que fue quien tramitó la repatriación de los restos del soldado, ha tenido un recuerdo emocionado para quien fue su amigo y compañero de filas. De él ha destacado su actuación heroica, su carácter sencillo como hombre de campo, su espíritu de servicio, su valentía y su compañerismo.
También ha evocado la figura de Asunción Martínez, la madre de Joaquín, que perdió a su marido en la Guerra Civil y a su hijo en otra guerra, "y que no tuvo nunca palabras de reproche". Asimismo, considera un orgullo para Burriana, para los burrianenses y para su familia el homenaje que el 13 de febrero brindó a Joaquín Fandos el Regimiento de Transmisiones número 22 en el acuartelamiento Capitán Sevillano de Prado del Rey (Madrid), donde el nombre de Fandos figura en un edificio, en el monumento a los caídos y también en un premio con el que cada año se reconoce al mejor soldado de tropa.
El general jefe de la Brigada de Transmisiones y comandante militar de la zona de Valencia y Castellón, Vicente Ripoll -en representación del Ejército de Tierra-, ha dado las gracias al pueblo de Burriana por este reconocimiento a Joaquín Fandos y, especialmente, a Vicente Felis "por haber alimentado la luz de su memoria durante tantos años". Ripoll ha recordado a todos los caídos y ha destacado la importancia y el ejemplo de todos cuantos han precedido a los actuales militares y han dado su vida por defender España.
El acto lo ha cerrado el alcalde, José Ramón Calpe, quien ha reconocido que fue una grata sorpresa conocer la intención del Ejército de homenajear a Joaquín Fandos, "cuya historia ya conocía gracias a Vicente Felis, que ha sido su memoria en la ciudad". En este sentido, ha relatado cómo el propio Felis, en una visita al Congreso de los Diputados, se dirigió a los allí presentes para recordar que en ese día se cumplían 50 años de la muerte de Fandos "e hizo llorar a la guía del Congreso con su emotivo discurso. Ahora esa memoria ya no es sólo de Vicente, sino colectiva, y esta calle será testimonio de ello".
El primer edil ha afirmado que Burriana cuenta con muchos hijos ilustres, pero pocas ocasiones como esta para destacar el ejemplo de uno de ellos, Joaquín Fandos, "que hubiera podido estar hoy aquí en esta Burriana actual que no llegó a conocer por el cumplimiento de su deber", antes de finalizar el acto con vivas al Rey y a España.
Biografía

Joaquín Fandos Martínez nació en Burriana el 9 de diciembre de 1935, hijo de Joaquín Fandos Esbrí y Asunción Martínez Ramón. Con menos de un año de edad perdió a su padre, asesinado durante los primeros compases de la Guerra Civil.
Después de finalizar sus estudios básicos, se dedicó a las tareas del campo y, posteriormente, ingresó en el Ejército como soldado de reemplazo en 1956 y fue destinado al África Occidental Española (Ifni). Allí, como soldado de transmisiones, cayó abatido el 29 de noviembre de 1957 durante un ataque a las posiciones españolas en Telata, mientras cubría el lugar de un compañero.

martes, 17 de marzo de 2015

IFNI 1957-58
La Reserva en la "Operación Diana".

El 31 de enero de 1958 se efectuó una rectificación de la linea defensiva de Sidi Ifni, y para ello se tenía previsto ocupar las cotas "D" y "E", ya que éstas ofrecían una mayor seguridad en el cierre de las probables cotas de penetración del enemigo.



La Agrupación Táctica "Noste", al mando del teniente coronel Antonio Delgado Álvarez, tenia bajo su mando el IV Tabor de Tiradores, la I Bandera Paracaidista del Ejército de Tierra y el II Tabor de Tiradores, el cual llevó a cabo un fuego de protección a esta columna.

La Agrupación Táctica "Sur", compuesta por la VI Bandera de la Legión, el Batallón Expedicionario "Soria", 9, la II Bandera Paracaidista del Ejército de Tierra y el Batallón Expedicionario "Cádiz" 41, que seria el que apoyó con su fuego la misión de esta columna "Sur", y la Reserva estaba constituida por el Escuadrón Paracaidista del Ejército del Aire, al mando de su teniente coronel (hoy general, Mariano Gómez Muñoz), y las compañías l la, 12' y 13' del III Tabor del Grupo de Tiradores de Ifni, y además la 4° y 5" Compañías del I Tabor de Tiradores.

A las 8.15 horas, denominado Hora?H, todas las unidades realizaron el avance desde las bases de partida con el fin de alcanzar los objetivos designados de esta operación.

Dos horas después del inicio de la Hora H, a las 10.30, los tiradores se reunieron ante un nutrido fuego de fusilería y ametralladoras, que provenía desde la cota "249", pero la reacción no se hizo esperar. Los tiradores, con el mayor coraje y acometividad se lanzan al ataque apoyados con fuego de morteros, y aunque el éxito estaba garantizado, la 23' Compañía tuvo dos muertos y un sargento y un tirador heridos. Aunque el enemigo resistió con dureza, la 23" Compañía los hizo poner en fuga. Este comportamiento tuvo la satisfacción de que por el mando la 23' Compañía recibió una felicitación.
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La 22' Compañía, a pesar de recibir un intenso fuego enemigo, continuó la progresión hasta conseguir conquistar la Cota "249", y en este duro combate tuvo que pagar un alto precio: dos soldados muertos y ocho heridos. Días después el enemigo, el 3 de febrero de 1958, desató un ataque en el cual se llegó a tener que expulsarlos a unos 40 metros de las líneas españolas. La respuesta por parte de las fuerzas españolas fue abrir fuego de mortero de 91 mm., lo que hizo retroceder al enemigo en precipitada huida, dejando sobre el terreno numerosas bajas. Por parte española, dos cabos de tiradores muertos y un soldado del IV Tabor y nueve tiradores heridos, así como tres legionarios de la VI Bandera y tres soldados de la Compañía Expedicionaria de Zapadores, 6, de San Sebastián.

Con esta operación, en la cual participó al mando de tres compañías de tiradores el comandante Alberto Arellano Carreras, se amplió la defensa de la ciudad de Sidi Ifni con un perímetro de unos 6 kilómetros, que así finalizaría hasta la entrega a Marruecos en 1969

jueves, 12 de marzo de 2015

                 LA  INDIGNIDAD DEL MINISTERIO DE DEFENSA


El rey de España es el jefe de ESTADO del país, símbolo de su unidad y permanencia, a quien corresponde arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones y representar al Reino de España, además de ejercer las funciones que le atribuyan expresamente la Constitución y las leyes.3 4 Es también comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, y como tal, capitán general de los Ejércitos, y ostenta el alto patronazgo de las Reales Academias.




 De nuevo un correo del amigo Ángel López. En esta ocasión, creo que para todos, donde nos  explica los muchos pasos que tiene que dar para  conseguir personalmente el dignificar a su hermano en la familia,  ajeno el ESTADO de tamaña indignidad. Recuerdo la frase de aquella madre a la que le pedían el sufragar los gastos del traslado de los restos mortales de su hijo  “vosotros os lo llevasteis, vosotros me lo tenéis que devolver”
No sé, si al Ministerio  de Defensa el Jefe del ESTADO pueda insinuar al menos, que lo que no realizan es vergonzoso. Igual le hacen caso para Ángel y para los Veteranos de la nefasta y absurda guerra de Ifi Sahara
                                                                       Adolfo



Amigos, solamente daros noticia de que ya tengo en mi poder las cenizas de mi hermano Luis, el del Grupo de Policía nº 1 de Ifni.
Parodiando la terminología militar, "operación rescate positiva" -1ª fase, porque sigo peleando por la documentación que va apareciendo "reservada".
Si os digo que penoso, me quedo corto; pude descender a la cripta, presenciar cómo se abría la tapa de un gran hueco rectangular con tres cajones dentro, uno identificado como de mi hermano.
Se nota que la tarea de exhumar y embalar los restos en el 69 la hizo tropa o como mucho un sargento/persona, es decir con humanidad.
Era un cajón de madera (aprox 040x060x070) bien armada y dentro un revestimiento de cinc para los restos perfectamente apilados. Por fuera una chapa atornillada con su nombre y una cruz.
Sin embargo, la idea de soterrar los nichos en una zona tan húmeda debe corresponder a un ilustrado. La madera de la caja se desmoronó sola.
En fin, vino un teniente que despachó el asunto sin más, ni un documento, acta o parecido, como si no fuera con ellos.
Me queda, como os digo, perseguir la documentación (reservada, judicial, me da...) donde este y escribir al Rey y al Ministro pidiendo el resarcimiento material y de la dignidad sustraída.
Ya os cuento. Decidme si os merece interés algún apunte de esta experiencia, por que pueda servir a alguien.

A vosotros, gracias por la ayuda y un abrazo. Ángel López Aguado.

lunes, 9 de marzo de 2015

REPORTAJE ESCRITO EN EL DIARIO MUNDO HACE ALGUNOS AÑOS AUNQUE AUN ES VALIDO PARA LA HISTORIA



Los legionarios españoles calzaban alpargatas para combatir en un terreno de arena y piedras

, La guerra que nunca se declaró y cuyo sello de paz oficial jamás fue estampado duró unos ocho meses. La noche del 23 de noviembre de 1957 estuvo a punto de ocurrir un desastre parecido al de Annual de 1921. Estaba todo dispuesto para que guerrilleros marroquíes controlados secretamente por el actual rey Hassán, entonces príncipe heredero, asesinaran en sus casas a todos los habitantes de Sidi Ifni y que tomaran todos los fortines del interior del territorio. La indiscreción de la cuñada aldeana de un policía nativo y la fidelidad de éste a su capitán evitaron la tragedia: le advirtió del ataque previsto. El periodista Jos Martín recuerda que su padre le contaba siempre cómo de madrugada se le presentó un soldado con un extraño y urgente mensaje: "¡Sin novedad, mi capitán: han matado al centinela!".

El asalto al polvorín y la toma de la ciudad fue un fracaso que se saldó con un puñado de muertos, pero todos los puestos del interior quedaron asediados. Son terribles las historias que han contado los supervivientes que durante unos diez días estuvieron cercados, hasta que las fuerzas paracaidistas recién creadas y los legionarios consiguieron liberarlos. Muchos de estos liberadores murieron en el empeño, como muchos de los asediados, y algunos nombres se conservan en el recuerdo y en el afecto de sus familias: el alférez de las Milicias Universitarias Rojas Navarrete, el teniente Ortiz de Zárate...
Pero la censura fue tan férrea que ni los habitantes de la capital ifneña llegaron a saber lo que sucedió en las guarniciones del interior; ni siquiera, en realidad, los mandos militares, a juzgar por cómo actuaron. Los poquísimos historiadores que se han acercado a aquellos sucesos -militares todos- se sorprenden de que un gobierno militarista como el de Franco tuviera a su ejército en tan patéticas condiciones. Las dolorosas anécdotas son innumerables. El primer muerto ilustre, el comandante Álvarez Chas, cayó al mar en un viejo Heinkel 111, con toda su tripulación, por un error en el momento del aterrizaje. "En el aeródromo existían todas las marcas posibles de whisky, pero faltaban elementos de guía a la navegación", cuenta un testigo.
Resultó que aquel glorioso ejército carecía de casi todo: los aviones eran antiguallas de los años treinta; los Junkers que Alemania había enviado a comienzo de la guerra civil, a falta de bombas lanzaban bidones de gasolina provistos de un sistema de explosión artesanal ideado por un teniente; los legionarios calzaban alpargatas para combatir en un terreno abominable de arena y piedras; cargaban todavía con una manta y su ración alimenticia se reducía muchas veces a un chusco y una lata de sardinas; para socorrer a los asediados se les lanzaba el agua dentro de neumáticos de camión, a falta de envases mejores, que reventaban al llegar al suelo; la puntería de los aviadores era tan mala que disparaban contra soldados propios que salían desesperados de los fortines en busca de agua y comida; para las comunicaciones, se usaban radios de carga a pedales... Una pobre defensa llevada a cabo con "vieja chatarra cuidadosamente remendada", como escribe el general Casas de la Vega.


En los sesenta, Sidi Ifni floreció como nunca y los militares cobraban tres veces su salario


A todas aquellas desdichas se añadió un tiempo tan malo, con lluvias y mar agitado, que el enclave estuvo casi un mes sin poder recibir ayuda de Canarias. Muchos civiles tuvieron que formar parte de somatenes para vigilar la ciudad por la noche, incluido en un llamado Batallón de la gabardina, incluso al lado de un puñado de periodistas del régimen que fueron enviados para cambiar la realidad por crónicas literarias... Escaseaba la comida, proliferaba la epidemia de gripe. Las bandas marroquíes dominaron en seguida todo el territorio y consiguieron incluso golpes notorios, como la aniquilación de casi una bandera de la legión, con 97 bajas (42 muertos), en Edchera, en el territorio sahariano, el 13 de enero del año 58... Franco, mientras tanto, disculpaba a su "hermano" el sultán Mohamed V, que había logrado la independencia de Marruecos un año antes, y hablaba como siempre de las asechanzas del comunismo internacional. Pero las Bandas atacantes, unos 5.000 hombres perfectamente organizados y pertrechados en formaciones guerrilleras, eran gente enmascarada de un ejército oficial marroquí al que el propio Franco estaba regalando armas y municiones. Más aún: muchos de sus oficiales habían estudiado en

 la Academia de Zaragoza

.Así se mantuvo durante 11 años, y con la ridícula categoría de provincia española, la número 51. En las Cortes franquistas aparecían baamaranis de Ifni y saharauis de la otra provincia, Sahara Occidental, ataviados con vistosos uniformes, a cobrar la paga y a preparar las últimas traiciones cuyas consecuencias todavía colean en el Sahara Occidental, después de la famosa Marcha Verde de 1975. Aquella mañana del 30de junio de 1969, va a hacer veintinueve años, se arrió la bandera de España del mástil de la plaza del mismo nombre (hoy plaza de Hassán II). Unos meses antes ya se habían embarcado los restos de los caídos y hasta las cruces que presidían sus tumbas en aquel cementerio que durante la guerra se iba agrandando de noche sin que los civiles de Sidi Ifni supieran por qué. Algunos oficiales lloraron, y también mucha gente de Ait Ba Amrán. La autoridad obligó a todos los civiles a salir de allí, a todos. Pagaron cien mil pesetas a cada uno para que rehiciesen su vida en otra parte.
Pero en esos últimos 11 años, en los sesenta, la ciudad todavía asediada brilló como un insólito paraíso. No había riqueza alguna, pero el gobierno asfaltó calles, levantó y pintó casas, construyó un extraño e ingenioso puerto a golpe de millones (puerto que los marroquíes abandonarían enseguida). Sidi Ifni floreció como nunca: los militares todavía salían a caballo a cazar gacelas, cobraban su salario hasta multiplicado por tres, paseaban con uniformes blancos, se casaban con gran boato, multiplicaban las fiestas, las partidas de póquer... Y los pocos civiles que completaban la población española vivían como en una película. Mientras, seguía siendo muy dura la vida en la península.

martes, 3 de marzo de 2015

Un poco,  o mejor, un mucho de vergüenza, si tengo, de vivir en una España dirigida por mediocres. No se salvan los "escribidores” de  nuestro Ministerio de Defensa, que desconociendo nuestra historia militar tienen un batiburrillo mental  donde  la absurda guerra de Ifni Sahara  la centralizan   en  Sidi Ifni
 Seguro que en la academia militar del ejército  la  “campaña” de Ifni Sáhara la estudian desde la victoriosa salida de Sidi Ifni por imperativo legal de la ONU  en una “RETROCESIÓN” en 1969. Siendo que el territorio de Ifni estaba ocupado por Marruecos desde el 23 de noviembre de 1957 se hizo un arreglo  para tapar las vergüenzas del Estado Español saliendo de Sidi Ifni victoriosos, entonando el  himno sacrosanto del deber de la patria y del honor. Al abandonar Sidi Ifni como  Ifni  quedo como si fuera el territorio. Así hoy 57 años después los militares  de mediana  edad  EL  SAHARA  e IFNI lo sitúan en SIDI IFNI.
En Sidi Ifni la única campaña que hubo  fue la de la Navidad de 1957 amenizada por las hermosas piernas de Carmen Sevilla y un Gila sin la camisa roja contando en sus chistes lo que estaba ocurriendo en las montañas cercanas del territorio de IFNI. Fue una guerra de chiste donde se moría               


 Adolfo

lunes, 2 de marzo de 2015

CON UN BONITO ARTÍCULO NOS INVITA NUESTRO BUEN AMIGO PABLO A SU WEB ( NUESTRA CASA) EL RINCÓN DE SIDI IFNI.


  


               

Bienvenidos a El Rincón de Sidi Ifni
Escrito por Pablo Vázquez Ramírez          
Sidi Ifni

                          "Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
                            y un huerto claro donde madura el limonero;
                               mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
                          mi historia, algunos casos que recordar no quiero."

                                                                           Antonio Machado.



Nunca he sido poeta, ni he tenido mano para los versos, pero hoy, pensando en aquellos días de mi infancia ya tan lejanos, me vienen a la mente los versos del poeta y me invade la nostalgia. Los culpables... los recuerdos. Recuerdos del olor a pinchitos en las fiestas del 6 de Abril; de una montaña que, a mis ojos de niño, parecía un gigante; de una playa a la que siempre quería ir; de una plaza con una estatua enorme, con unos signos que aún no acertaba a descifrar; de la panadería de mi abuelo Luis; de un colegio al borde del acantilado, en el que muchos perdimos una pelota en el recreo; de mi padre vestido con el uniforme caqui de la policía; del almacén que tenía en la calle 6 de Abril, con su montaña de cajas de Coca-Cola; de mis amigos y compañeros de juegos, de Joaquín Gallardo (q.e.p.d.), de Segundo Barber, de Manolo Nogales, de Miguel Antón, de Maribel Pérez, de Paco y Margarita Mérida, y de otros muchos de los que el tiempo ha borrado sus nombres de mi memoria, pero no su recuerdo.

Sidi IfniAhora, ya de mayor, disfruto con estos pensamientos y sensaciones. Pero, ya se descifrar esos signos que había en la estatua, y ya soy capaz de ver más allá de la mirada de un niño. Y veo un pueblo que necesita de sus hijos, de los que nacieron allí y de los que fueron adoptados por Ifni. Sí, habéis leído bien, porque aquella tierra era capaz de adoptar a los hombres y mujeres que recalaban en ella. Muchos, obligados a ir a un rincón perdido de África, salieron de sus casas con lágrimas en los ojos, pero volvieron también con lágrimas, al partir de una tierra que embruja a todo el que la pisa.

Por todo esto, me he decidido a lanzar este pequeño portal, para que, con tu ayuda, podamos recordar y a la vez mirar al futuro, sin complejos, sin reproches, sin prejuicios, solamente con nuestros sentimientos por una tierra que sigue estando en nuestros corazones.

Sidi IfniTe animo a que cierres los ojos durante unos instantes, y escojas el Rincón de Ifni que más te guste y te sientes un momento,  el Zoco Viejo, la calle 6 de Abril, el Faro, la Barandilla, la Playa, el Cuartel de Tiradores,..., elige el que quieras. Siéntate un rato allí y recuerda, recuerda esos momentos que pasaste en ese lugar, con sus alegrías, con sus tristezas. Pero... ¡espera! no te levantes aún, abre los ojos y mira ahora, mira a las gentes que, como muchos de nosotros, nacieron y viven allí. ¿Los ves?, seguro que si, ves entonces que te están mirando, preguntándose quién eres, acércate y tiéndeles tu mano, preséntate y diles: "Hola, soy tu hermano, yo también soy hijo de Ifni".

Este sitio está dedicado a todos aquellos que, por cualquier motivo, han tenido, tienen o tendrán algún tipo de vínculo con esta tierra africana, especialmente a mi abuelo Luis y a mi padre, que un día ya lejano, recalaron en ella y la hicieron su hogar.

Os doy la bienvenida a este Rincón de Ifni en Internet, con la esperanza de que os sirva, al menos, de entretenimiento. Aprovecho para deciros que este sitio no es solo mío, también es de todo aquel que quiera participar en su construcción, aportando ideas, noticias, enlaces, artículos,..., en fin, cualquier cosa que creáis interesante y que pueda ser expuesta y compartida en él.


Un fuertoe abrazo.  Pablo

viernes, 27 de febrero de 2015

sábado, 4 de diciembre de 2010

NUEVOS DATOS SOBRE SANTA CRUZ DE LA MAR PEQUEÑA: LA ADELANTADA A MELILLA EN ÁFRICA.

El domingo 20 de febrero de 2000 en el diario El Faro de Melilla vio la luz por primera vez un trabajo mio sobre historia. Trataba sobre la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña, primer asentamiento español en África, de ahí que lo titulara: "Santa Cruz de la Mar Pequeña: la Adelantada a Melilla en África" ,ya que se tenía a nuestra ciudad como primer asentamiento español en este continente.

Sobre este tema ha aparecido en el número 335 de la "Revista de Arqueología" correspondiente al mes de noviembre de este año 2010, un artículo de Luis Blanco Vázquez titulado: " LA TORRE ATLÁNTICO-SAHARIANA DE SANTA CRUZ DE LA MAR PEQUEÑA (SIGLOS XV - XIV), en el que se aportan datos que para mi eran desconocidos sobre la estructura de la torre y su actual conservación.
Escribía en el año 2000 que la fundación de Santa Cruz era un episodio más de la pugna entre portugueses y castellanos por hacerse con el comercio del oro de Guinea. Este comercio se llevaba a cabo a través del Sahara por caravanas que unían los puertos magrabíes del Mediterraneo con Tumbuctú, en la curva del rio Niger, mercado donde se intercambiaban las mercancias venidas del Norte de África por el oro. En los puertos magrabíes este oro servía para pagar las especias orientales, tejidos y manufacturas provenientes de Europa que transportaban casi exclusivamente los buques de las repúblicas italianas y la Corona de Aragón. Los portugueses, seguidos por los castellanos, iniciaron sus exploraciones de las rutas atlánticas con el fin de alcanzar por mar los paises productores de oro del Golfo de Guinea para establecer una via directa de comercio. Mientras que se alcanzaba este objetivo, se fueron fundando factorías en la costa de la llamada Berbería de Poniente con el proposito de ir desviando el comercio desde los puertos mediterráneos a estas factorías. Santa Cruz sería uno de estos puestos comerciales. La zona donde estaba enclavada dicha torre era visitada desde principios del siglo XV por andaluces y canarios para pescar, comerciar y capturar esclavos. Juan II de Castilla cedió al Duque de Medina Sidonia los derechos sobre estas tierras y pesquerías que fueron objeto de disputas con Portugal hasta la firma del Tratado de Alcaçobas en 1479.
Santa Cruz se fundó por primera vez en 1476 a iniciativa de Diego de Herrera, uno de los conquistadores de las Canarias. Estaba localizada en una ensenada conocida en esa época por los españoles como Mar Pequeña y actualmente como Puerto Cansado. Para los marroquíes se denomima Bahía de Najla y está dentro del Parque Nacional de Khenifiss, según recoge en su artículo Blanco Vázquez.
Esta primera torre desapareció en 1485, aunque para ese año ya funcionaba otra factoría llamada San Bartolomé en Cabo Juby. Tras la firma del Tratado de Tordesillas en 1494, los Reyes Católicos reactivan la política africana y en 1495 dan órdenes a Alonso Fajardo, gobernador de Canarias, de reedificar la torre de Santa Cruz. Diego de Cabrera, enviado de Fajardo, viaja a la costa africana para entablar negociaciones con los jeques locales de cara a obtener facilidades al establecimiento español. En agosto de 1496, tras la aceptación de los jeques a convertirse en vasallos de Castilla, parte hacia Mar Pequeña una flotilla de cinco buques con materiales de construcción, albañiles y una escolta de soldados, iniciándose las obras que se terminarán en noviembre de ese mismo año.
Según Blanco Vázquez, que muestra en su artículo fotos de los restos de la torre, esta tendría planta cuadrada con ocho metros de lado y varios pisos. En el superior existían troneras y la terraza estaría defendida por un muro almenado. Sus funciones serían las de defensa y atalaya. Almacenes y tiendas montadas por los comerciantes ocasionales completarían el conjunto que estaría rodeado por un muro. En el Derrotero nº 4 publicado por el Instituto Hidrográfico de la Marina, edición de 1975, leemos que todavía se podían ver en el interior de la ensenada de Puerto Cansado los restos de una torre y una muralla. Blanco Vázquez, por su parte, advierte del peligro de que las arenas del desierto terminen sepultando dichos restos.
En junio de 1497 los Reyes Católicos ponen bajo su salvaguarda a todos los comerciantes magrebíes y saharauis que acudieran a la factoría, salvaguarda que se extendía a los que pagaran parias que no podrían ser atacados y capturados como esclavos.
El volumen de negocios que se contrataba en la torre de Santa Cruz dejaban a la Hacienda Real unos cien mil maravedíes al año. Esto llevó a plantearse una mayor implatación española en la zona.
En febrero de 1499, cinco tribus que habitaban el valle del río Draa: Tagaos, Tagamarte, Ufran, Tamanarte y Aulajamar, que los castellanos englobaban en un reino llamado Bú-Tata, se declararon vasallos de los Reyes Católicos y al año siguiente se decide la construcción de nuevas fortalezas en cabo Bojador, la desembocadura del río Asaka y cabo Nun, (desembocadura del Draa) pero el proyecto no fructifica.

Santa Cruz es tomada por las tropas de los Jerifes Saaditas en 1524 y el resto de los asentamientos y factorias españolas son paulatinamente abandonados de forma que a finales del siglo XVI no queda ninguna.
No por ello se perdió el interés por esa costa y el caladero pesquero sahariano. En el Tratado de Tetuán de 26 de abril de 1860 que puso fin a la guerra con Marruecos de 1859-60, se estableció en virtud de su artículo octavo que: "S.M. Marroquí se obliga a conceder a perpetuidad a S.M. Católica en la costa del Océano junto a Santa Cruz la pequeña el territorio suficiente para la formación de un establecimiento de pesquerías como el que España tuvo allí antiguamente".
Quedaba concretar el lugar donde estuvo Santa Cruz de Mar Pequeña ya que con el paso del tiempo se había perdido la ubicación de su emplazamiento. Pero España tuvo que centrarse en problemas internos y no es hasta el año 1878 cuando una comisión hispano-marroquí embarcó en el buque Blasco de Garay para determinar la situación de Santa Cruz. Finalmente se decide aceptar como emplazamiento de la torre la ensenada de Sidi Ifni, decisión tomada más por motivos políticos que históricos. Los derechos españoles sobre este territorio fueron ratificados en la Conferencia de Algeciras y en el tratado hispano-francés de 1912, aunque Sidi Ifni no fue ocupado hasta 1934.
En cuanto al territorio donde realmente estuvo ubicada la torre de Santa cruz fue ocupado por España a principios del siglo XX a iniciativa del coronel Bens y pasó a formar parte del llamado territorio de Cabo Juby o Tarfaya, que constituía la zona sur del Protectorado Marroquí y limitaba en el paralelo 27º 40´norte con el llamado Sahara Español. Tarfaya se entregó a Marruecos en